Maldita lección de vida Coronavirus

Querido Coronavirus:

Nos has puesto el mundo patas arriba, ¿quién te has creído que eres para cambiar nuestra esencia? El juntarnos, el tocarnos, el besarnos… ¡la libertad! son nuestras señas, ¿porqué nos las quitas? Ya van más de 120 horas, más de 5 días, y quién sabe si serán más de 5 semanas o más de 5 meses… ¿de quién depende?

¿has venido para devolvérnosla?

Malvado Coronavirus, nos estás dando dónde más nos duele: en nuestra LIBERTAD y nuestras RAÍCES. Parece como si hubieses estado observando desde hace mucho tiempo, y todo lo hubieses planeado maquiavélicamente para que ABRAMOS LOS OJOS.

Me doy cuenta que llevábamos mucho tiempo desafiando al MUNDO y ahora es el mundo el que nos desafía. Un cambio climático infrenable al que todos hemos contribuído y que ahora, a pesar de la crisis que estamos viviendo,  baja los niveles de contaminación. Ahora nos vemos obligados a no utilizar nuestro coche, a reducir… y lo que daríamos por desplazarnos a pie o en bicicleta ¿verdad? Ansiamos poder escaparnos a un paisaje verde, y firmaríamos un contrato con el mismo diablo con tal de que nos dejase respirar aire puro unas horas al día.

Me doy cuenta también que nosotros, tanto que hemos discriminado, cerrado fronteras y abandonado en mares por religión, raza, color… ahora se nos devuelve. Nos cierran fronteras, nos aislan del mundo y nos privan de nuestra libertad, y lo peor, nos señalan por ser portadores del Covid. Ahora todos estamos igual, en una crisis mundial que nos une, no hay diferencias, a todos nos ataca políticos, ricos, pobres, jóvenes, mayores…

Me doy cuenta que llevábamos mucho tiempo jugando a ser buenos padres, ¿pero que es criar? Las 5 horas de cole, más las 2 de extraescolares, más la horas de deberes…. eso no es criar a nuestros hijos. Estábamos acostumbrados a llenar su tiempo (cole, comida, deberes, ducha y a dormir) y delegar su educación. Y ahora nos estamos enfrentado a todo un reto: 24 horas con ellos. Todo el tiempo por delante y lo único que nos obsesiona es hacer horarios ¿para qué? para controlar la situación. Esta no es la solución, llenarles de deberes, actividades no modificará lo que está pasando. Dejar de hacerlo no supondrá un retroceso en su persona, más bien les hará crear, investigar, en definitiva crecer. Lo que aprendan en este tiempo será más valioso que muchos meses delante de un libro. No busquemos llenarles el tiempo o perderemos la oportunidad de aprender de ellos.

Me doy cuenta también que nos obsesionaba el TIEMPO y que le échabamos la culpa de todo: de no poder ver a nuestros seres queridos, de no poder jugar con nuestros hijos, de no poder hacer ejercicio… y ahora que lo tenemos no sabemos muy bien qué hacer con él. Y es que estábamos confundidos, el TIEMPO no es material productivo señores, no se nos da tiempo para buscarle rentabilidad, estábamos engañados. Nos hemos visto obligados a cerrar negocios, limitar compras y a conciliar en familia todo nuestro tiempo, y sin obsesionarnos por su rentabilidad. Aprovechémoslo para sacarle el mayor beneficio: conocernos a nosotros mismos y a nuestros hijos.

Me doy cuenta que ahora morimos por abrazar a nuestros padres, hermanos, tíos… cuando antes podíamos tenerlos al lado y seguir mirando nuestras pantallas de móviles. Señor Covid, has venido para que frenemos el distanciamento social que estaba implantándose como natural. No sé vosotros, pero yo en estos 5 días he hablado más con mis seres queridos que en 5 semanas. Hacemos videollamadas grupales todos los días (benditas) y charlamos, lo necesitamos. Ahora es cuando estamos echando en falta el contacto: besar, abrazar, tocar… Volverá, pero espero recordad el mensaje para cuando esto pase.

Me doy cuenta que los abuelos siempre están ahí, pero que ahora los necesito más que nunca. Necesitaría verlos, abrazarlos, sentarme a su lado para que me cuenten experiencias de su juventud. Necesito tiempo con ellos ahora que no debo. Sé que tengo que cuidarlos, y la mejor forma es mantener distancia, pero qué gran necesidad se crea cuando sientes el peligro. Me arrepiento de no haber sacado tiempo cada día para charlar con ellos un ratín, solo 5 minutos al día me hubiesen sobrado para reunir hoy un montón de experiencias. ¡Ojalá pueda cobrármelos en pasar todo esto!

Me doy cuenta que hemos empezado a valorar a todos por lo que son y no por el dinero que tienen. Hemos empezado a saber que todos somos esenciales: médicos, enfermeros, transportistas, dependientes, farmacéuticos, ingenieros… todos somos necesarios para arreglar el mundo. Quizás esto nos sirva para considerar heroes a los de bata blanca, a los que usan tizas, a los que llevan un camión… y no solo a aquellos que corren tras un balón (sin ofender). Quizás de esta crisis mundial salgan un gran cantidad de médicos del futuro.

Me doy cuenta que de nada sirve pensar en uno mismo. Ahora que tenemos todo el tiempo del mundo, a quién le preocupa arreglarse las uñas, el pelo… ¿quién se queja ahora de que no tiene tiempo para sí mismo?

Esta es la gran lección del señor Covid, no valemos por nosotros mismos, sinó por lo que somos JUNTOS. Debemos unirnos para vencerlo. Unirnos para DARNOS CUENTA de todo lo que hacíamos mal, UNIRNOS para salir reforzados de todo esto. Y creo que nos ha dado el ingrediente indispensable que nos faltaba para darnos cuenta de que no podíamos continuar así….

¡nos ha dado TIEMPO!

 

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3 Comments

  1. M 21marzo, 2020 a 17:56

    Gracias por compartir vuestra creatividad

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  2. Pucca 25marzo, 2020 a 03:14

    Yo doy todos los días las gracias, aunque resulte paradójico, a este dichoso virus. Está provocando mucho dolor,pero también nos está dando muchas lecciones, como bien has comentado. Parece ser que ha tenido que llegar esto para hacernos frenar de golpe, parar el mundo, ese que nadie estaba dispuesto a parar por nada…Era necesario que sucediera esto para darnos cuenta de muchas cosas, para hacernos reflexionar sobre lo verdaderamente importante, sobre nuestra esencia…y que nos demos cuenta de lo pequeños y vulnerables que somos,no tenemos nada asegurado. Todo puede cambiar en un abrir y cerrar de ojos…

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  3. Paqui 26marzo, 2020 a 10:46

    Gracias por compartir tus pensamientos, con tan acertadas palabras. Leerte me devuelve un poco de optimismo. Yo también pienso que es imprescindible el tiempo para reflexionar. Lamentablemente cuando esto pase, seguirá existiendo gente, que quiera que todo vuelva a ser como «antes» y continuar formando parte de una sociedad individualista y consumista sin más, pero los que ahora demuestran su interés por «el otro» serán más fuertes , más decididos , más visibles. Espero que las vivencias de este periodo de incertidumbres las utilicemos para mejorar como individuos y como sociedad.

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