BULLYING, ¿un cajón de sastre?

Señores, señoras, el bullying está de moda. Es un tema muy goloso para los medios de comunicación, los cuales no dudan en aprovecharse de la situación explotándolo a las mil maravillas.

Pero todo este aluvión de información no hace más que volverse en contra de la escuela, de los niños y de las familias. Los que son maestros sabrán por conocimiento de causa que la frase Mi hijo sufre bullying está muy presente en las tutorías que tenemos con las familias. Aún recuerdo cuando la escuché por primera vez, se me cayó el mundo encima, literalmente. No podía dar crédito a lo que estaba oyendo. Yo, que pasaba más de cinco horas diarias junto a esos niños, no había sido capaz de detectar un caso de acoso escolar ¿Qué clase de profesional era?

Como haría cualquier maestro ante una alarma de tal magnitud,  me puse manos a la obra con el protocolo anti-bullying. Charlas con los alumnos implicados, por separado y en grupo. Citaciones con padres y madres, explicándoles la situación, asesorando y recabando información. Diálogo e intercambio de información con los compañeros que trabajaban con los alumnos.  Aplicación de un programa con el grupo-clase. Informes diarios de TODO lo que ocurría en el aula. Y a pesar de ello, ni yo ni nadie de los que tratábamos con los niños veíamos aquello que la madre llamaba bullying.

Con esto no quiero decir que fuera una invención, no. El niño y su familia sufrían mucho, pero también los niños acusados y sus familias. Y por supuesto los maestros. Si lo sois sabréis que un caso de esta índole te puede afectar tanto profesional como personalmente, es lo que a mí me ocurrió.

El bullying existe, evidentemente (y más ahora con el uso inapropiado de móviles y redes sociales). Pero también es cierto que bajo el manto del BULLYING se tapan mil y una problemáticas personales y psicológicas que poco tienen que ver con el término en cuestión. Impidiendo así que se traten y se solucionen como es debido.

En muchas ocasiones esos mismos problemas terminan por propiciar el acoso. La mezcla de todos ellos junto con una mala gestión de la situación forman un cóctel explosivo que puede desembocar en un niño agredido o un niño agresor.  Porque las dificultades no las tiene solo el niño agredido sino el AGRESOR mostrando una falta de valores y empatía tremendas.

El término BULLYING agrupa una casuística tan seria que no deberíamos emplearlo tan a la ligera. Deberíamos ser más cautos en su uso y no etiquetar a la primera de cambio cualquier situación problemática con su nombre. Pongamos por ejemplo el mundo de la medicina; ¿el doctor nos recetaría los mismos medicamentos para una gripe que para una gastroenteritis? No, ¿verdad? Puede ser que con alguno de los medicamentos paliemos alguna parte de la dolencia pero no la erradicaríamos de raíz. Pues eso mismo ocurre con los problemas emocionales y/o psicológicos, no es lo mismo tratar el acoso que otro tipo de problema personal.

Por ese motivo, animo a papás y maestros a que escuchen a sus niños, los observen y dialoguen con ellos. Porque lo que para nosotros puede parecer un problema insignificante, para ellos puede ser un mundo. Ellos vienen al mundo sin herramientas para gestionar sus problemas, somos los adultos quienes mediante nuestro ejemplo y ayuda les guiamos para seguir adelante. Papás no tengáis miedo a pedir TUTORÍAS, por insignificante que os parezca la duda o preocupación. Es mucho más fácil solucionar los pequeños problemas desde su inicio, que esperar y que terminen desembocando en un problema mayor. Y viceversa, como maestros no tengamos reparo en COMUNICARNOS con los padres cuando observemos algo que nos extrañe o suscite nuestra atención. De la detección precoz y la actuación inmediata se obtienen resultados milagrosos.

Pero os doy un consejo, no viváis la vida del niño, ¡es suya! Deben aprender a defenderse, a perdonar, a caer y a levantarse. Esto les hará crecer. Debemos estar ahí para aconsejar y ofrecer modelos válidos, pero no protegerlos en una burbuja, de todo se aprende.

Muchos de los problemas de los niños, son eso, problemas de niños. Cuando entramos los mayores pasan a otra categoría.  Y os pongo un ejemplo claro: he visto a niños discutir en la fila a las 9h y a la hora del patio han estado jugando sin problemas. Y también he escuchado a muchas madres pedirme que les cambie de sitio porque tal compañero no es buena influencia para su hijo… reflexionad y pensad si os gustaría que fuese vuestro hijo la mala influencia… y por favor, no habléis mal de un compañero delante de ellos, son ESPONJAS y vosotros sus MODELOS a seguir.

Por tanto, papás y maestros, actuemos YA, no esperemos a que ocurra algo para ponernos manos a la obra. Incrementemos la autoestima de nuestros niños, enseñémosles a gestionar adecuadamente los conflictos y formemos su personalidad sobre la base de unos buenos valores: empatía, respeto y tolerancia. Y lo que es más importante, el bullying persiste porque hay espectadores detrás que lo incentivan, por tanto, enseñemos a decir NO frente a las injusticias.

¿Cómo queréis que sean vuestros niños?  Nosotras lo tenemos claro, queremos la mejor versión de cada uno de ellos. Ellos son nuestro FUTURO, de nosotros depende que sea BRILLANTE.

Formemos niños SANOS, con autoestima, personalidad y buenos valores. Si cuentan con esto, difícilmente podrá caber el BULLYING en sus vidas.

Ante los problemas de los niños ni te calles ni mires hacia otro lado….

¡ACTÚA!

unapizcadeeducacion

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3 Comments

  1. Sandra 22febrero, 2017 a 20:43

    ¡Gran reflexión!
    No debemos olvidar que la base de toda relación es la comunicación. Aprendamos a escuchar y a respetarnos…
    Buen trabajo!

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  2. belen 23febrero, 2017 a 23:04

    me quito el sombrero con vosotras,en especial contigo,gran reflexion

    Respuesta
  3. Magda Serrano 24febrero, 2017 a 15:05

    Patri enhorabuena por el artículo, chicas haceis un trabajo grande, gracias por hacer lo que haceis.
    Muchas veces por falta de información, comunicación y muchos otros factores no favorecemos a nuestros hijos y aprovechamos para hablar de lo que no sabemos pudiendo perjudicar y mucho. Gracias de verdad. Ojala rodara este artículo y reflexionaran muchas personas

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